El reconocimiento obtenido por Playa del Carmen en la Feria Internacional de Turismo 2026 (FITUR) no es casualidad. El premio Excelencias Turísticas 2025, otorgado por el Grupo Excelencias en IFEMA Madrid, confirma una tendencia clara en el turismo global: los destinos con identidad, sostenibilidad y comunidad están marcando el futuro.

La Ruta de la Miel y la Selva representa precisamente eso: un cambio de paradigma para Playa del Carmen, que busca evolucionar del modelo tradicional de sol y playa hacia experiencias auténticas y de bajo impacto.


Un premio que refleja la transformación del destino

Durante la reciente edición de FITUR, la delegación playense recibió el galardón en nombre de la presidenta municipal, destacando el enfoque del proyecto: pasar del “All Inclusive” al “Todos Incluidos”.

Este concepto no es solo retórico. Implica:

  • Integrar a comunidades rurales al circuito turístico

  • Generar ingresos directos para familias apicultoras

  • Diversificar la oferta del Caribe Mexicano

  • Apostar por la sostenibilidad real, no solo discursiva

El premio posiciona a Playa del Carmen ante mercados europeos y latinoamericanos que hoy buscan turismo con propósito.


El corazón del proyecto: la Xunán Kab

Uno de los grandes aciertos de la ruta es colocar en el centro a la Xunán Kab, la abeja sagrada del pueblo maya. No se trata únicamente de apicultura, sino de cosmovisión viva.

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La estrategia reconoce que:

  • La meliponicultura es patrimonio biocultural

  • Las abejas son aliadas de la biodiversidad

  • La miel forma parte de la identidad regional

  • La conservación de la selva está ligada a los polinizadores

Este enfoque conecta perfectamente con las nuevas motivaciones del viajero consciente.


Más que turismo: una estrategia territorial

La Ruta de la Miel y la Selva no se diseñó como un simple tour, sino como una plataforma de desarrollo comunitario y conservación.

¿Qué integra la ruta?

  • Meliponarios y apiarios locales

  • Selva viva y flora melífera

  • Conocimiento ancestral + prácticas actuales

  • Producción local de miel y derivados

  • Experiencias educativas de bajo impacto

El visitante no es un espectador pasivo: se convierte en participante del territorio.


¿Por qué este proyecto importa para el futuro del Caribe Mexicano?

Desde la perspectiva turística estratégica, la Ruta de la Miel y la Selva responde a cuatro megatendencias globales:

  1. Turismo regenerativo

  2. Experiencias con identidad local

  3. Viajes educativos y de naturaleza

  4. Distribución más justa del gasto turístico

Para un destino maduro como Playa del Carmen, esto es clave para:

  • Reducir presión sobre la franja costera

  • Diversificar mercados

  • Aumentar la estancia media

  • Fortalecer la narrativa cultural del destino


El reto ahora: escalar sin perder esencia

El premio en FITUR valida el modelo, pero el verdadero desafío será:

  • Mantener capacidad de carga controlada

  • Evitar la sobrecomercialización

  • Garantizar beneficios comunitarios reales

  • Proteger a la Xunán Kab y su hábitat

Si se logra, Playa del Carmen podría convertirse en referente latinoamericano de turismo comunitario bien ejecutado.

La Ruta de la Miel y la Selva no es solo un nuevo producto turístico: es una declaración de hacia dónde quiere evolucionar Playa del Carmen.

En un momento donde los viajeros buscan autenticidad, conexión y propósito, este proyecto llega en el momento exacto.

Y el Premio Excelencias en FITUR 2026 es apenas el comienzo.